Cada columna es un día de 2026, de enero a diciembre. De arriba abajo, las horas del reloj de esa época, de medianoche a medianoche. El amarillo es el tiempo con el Sol sobre el horizonte; el azul, la noche. El rectángulo rojo es tu jornada: más intenso donde trabajas a oscuras. La línea naranja discontinua marca el mediodía solar, el momento en que el Sol está más alto. Los saltos de marzo y octubre son los cambios de hora.
La historia, en corto
Las horas elásticas. Durante siglos, el día de amanecer a anochecer se dividía en 12 «horas temporales», así que una hora de día duraba más en verano que en invierno. Las campanas de las horas canónicas (prima, tercia, sexta, nona, vísperas) marcaban la jornada. En Castilla y Aragón los primeros relojes públicos llegan a finales del siglo XIV, y las horas iguales de 60 minutos solo se documentan con frecuencia desde la segunda mitad del XV.
De sol a sol. Era la fórmula habitual del trabajo asalariado: la recoge, por ejemplo, el ordenamiento de Valladolid de 1351. Era una jornada intermitente, con más horas en verano y menos en invierno.
Una hora para todos. Hasta 1901 cada lugar vivía con su hora local. Ese año los ferrocarriles, correos, telégrafos y oficinas públicas pasaron a la hora de Greenwich.
1940. Una orden de 7 de marzo de 1940 adelantó la hora una hora, para que marchase «de acuerdo» con la de otros países europeos. No nombra a Alemania. En ese momento Londres y París también iban adelantados por la guerra. Lo singular vino después: en 1945 Reino Unido volvió a la hora de Greenwich y España no. Se suele atribuir a la cercanía de Franco con Hitler, pero ningún documento lo dice.
El cambio de hora. Lo estrenó Alemania el 30 de abril de 1916 para ahorrar carbón en la guerra. España lo probó en 1918 y lo recuperó en 1974, con la crisis del petróleo. Hoy lo regula una directiva europea de 2000. La Comisión Europea propuso en 2018 dejar de cambiar la hora, pero los gobiernos aún no se han puesto de acuerdo sobre con qué hora quedarse.
Antes de todo eso, Benjamin Franklin ya bromeó en 1784 con que los parisinos ahorrarían velas si se levantaban con el Sol.
Lo que esta pieza simplifica
Las horas de amanecer y anochecer se calculan con las ecuaciones solares de la NOAA para 2026, contando desde que asoma el borde del Sol. Pueden diferir en uno o dos minutos de las que publica el Observatorio. No se tienen en cuenta el relieve ni el crepúsculo.
Las épocas usan el calendario de 2026 y una sola regla por época. En 1450, la hora solar local (el mediodía siempre a las 12). Desde 1901, Greenwich. Desde 1940, una hora más todo el año, aunque algunos años de esa etapa hubo además horario de verano. Hoy, el cambio de hora de 2026 (29 de marzo y 25 de octubre). Canarias va una hora por detrás desde 1922.
La jornada de 9:00 a 18:00 es un ejemplo, no un dato de cuál es la más frecuente: puedes cambiarla. Los contadores cuentan solo los días de lunes a viernes de 2026, sin festivos.
Fuentes
NOAA Global Monitoring Laboratory, General Solar Position Calculations y Solar Calculator. gml.noaa.gov
Orden de 7 de marzo de 1940 que adelanta la hora legal, BOE núm. 68. boe.es
Instituto Geográfico Nacional, La hora oficial en España (1901, 1918, 1974). ign.es
Directiva 2000/84/CE, relativa a las disposiciones sobre la hora de verano. eur-lex.europa.eu
Comisión Europea, propuesta COM(2018) 639 para suprimir los cambios de hora estacionales. eur-lex.europa.eu
Los relojes públicos y las horas en la Castilla medieval, Anuario de Estudios Medievales (CSIC). csic.es
E. Borgognoni, «Apuntes para el estudio de los oficios y labores nocturnas en las ciudades hispanas (ss. XIV-XVI)», Revista Escuela de Historia, 2015. scielo.org.ar
Western Front Association, «Spring forward, fall back»: el horario de verano en la Primera Guerra Mundial. westernfrontassociation.com
Reino Unido y el horario de guerra de 1940 a 1945. wikipedia.org
The Franklin Institute, Did Ben Franklin invent daylight saving time?fi.edu